Guía actualizada el 11 de julio de 2026
Cómo justificar una subvención
Conseguir la ayuda es la mitad del camino. La Ley General de Subvenciones obliga a justificar que se ha usado para lo que se concedió; si no se hace bien, la Administración puede exigir el reintegro con intereses.
Qué significa justificar
Demostrar con documentos dos cosas: que has hecho la actividad (justificación técnica) y que has gastado el dinero en lo previsto (justificación económica), dentro del plazo de las bases.
La justificación económica
Facturas y justificantes de pago, ordenados y ligados a las partidas aprobadas. Guárdalo todo desde el primer euro: reconstruirlo al final es la vía rápida a un problema.
Fíjate en lo que suelen exigir las bases: facturas a nombre de la empresa, pagadas dentro del periodo subvencionable y por medios trazables (mejor transferencia que efectivo).
La justificación técnica
La memoria de actuación: qué hiciste, qué resultados obtuviste y cómo encaja con lo que prometiste en la solicitud. Cuanto más alineada, menos preguntas.
Qué pasa si justificas mal o tarde
El reintegro: devolver toda o parte de la ayuda, con los intereses de demora. Se activa si no se justifica, si se justifica fuera de plazo o si el gasto no corresponde a lo concedido. Planifícalo desde el día de la concesión.
Para seguir
Preguntas frecuentes
¿Puedo pagar en efectivo un gasto subvencionable?
Depende de las bases y de los límites legales al pago en efectivo; lo más seguro es pagar por transferencia, que deja rastro.
¿Cuánto tiempo guardo los justificantes?
Mientras la Administración pueda comprobar la ayuda: lo que fijen las bases y, como mínimo, hasta que prescriba su derecho a pedir el reintegro.