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PAPYR no guarda tus documentos. Ninguno.

Diez herramientas ni siquiera los envían: se ejecutan en tu navegador. Las demás procesan y devuelven, sin dejar copia — ni base de datos de documentos, ni carpeta de subidas, ni copia de seguridad de tus ficheros. La única excepción es la firma remota, porque el documento tiene que esperar a quien firma, y ahí va cifrado con una clave que no tenemos.

Las preguntas que una empresa hace a un proveedor de software —cifrado en reposo, aislamiento entre clientes, quién controla las claves— existen porque el proveedor guarda los datos. Aquí no las respondemos mejor: se quedan sin objeto. No hay que cifrar lo que no se guarda, ni aislar clientes cuando no hay nada de un cliente que aislar.

Pruébalo aquí mismo

Elige dos PDF. Se unen en esta página y, mientras, se cuenta todo lo que sale de tu navegador. No hace falta que nos creas: los bytes enviados los cuenta tu propio navegador.

Lo que puedes comprobar

Diez herramientas no envían el documento a ningún sitio

Cómo comprobarlo Unir, dividir, rotar, extraer, quitar, reordenar, recortar, numerar, marca de agua y cuadernillo se ejecutan en tu navegador. Compruébalo: abre las herramientas de red del navegador (F12 → Red), une dos PDF y mira las peticiones. Verás el código bajando y un aviso de 140 bytes al terminar con el nombre de la herramienta. No verás tu documento.

El código, con su hash

El resultado es idéntico al del servidor, byte a byte

Cómo comprobarlo No es una versión reducida: es la misma operación. Lo comprobamos renderizando el mismo PDF por los dos caminos y comparando píxel a píxel: cero diferencias de 1,4 millones de píxeles en numerar, cero en marca de agua, cero en cuadernillo.

Los módulos y sus hashes

Lo que sí pasa por el servidor no se guarda

Cómo comprobarlo Las herramientas que necesitan servidor (convertir, OCR, resumir, traducir) procesan en memoria y devuelven el resultado. No hay base de datos de documentos, ni carpeta de subidas, ni copia de seguridad de tus ficheros: no existe el sitio donde estarían.

La firma remota va cifrada y ni nosotros podemos abrirla

Cómo comprobarlo Cuando envías un documento a firmar, se cifra con AES-256-GCM. La clave del documento se envuelve con otra derivada (HKDF-SHA256) del enlace secreto que reciben el firmante y tú. Esa clave no está en nuestra base de datos: sin uno de los dos enlaces, el fichero guardado es ruido. Ni un empleado de Biomag, ni quien tuviera acceso al servidor, ni una orden judicial contra nosotros pueden abrirlo: no tenemos con qué. Y caduca solo.

Cómo está hecho

No hay anuncios, ni rastreadores, ni venta de datos

Cómo comprobarlo Ningún script de terceros en la página: la política de seguridad de contenido (CSP) lo impide a nivel de navegador, no de promesa. Compruébalo en las cabeceras de cualquier página de este sitio.

Los siete compromisos

Las cuentas no guardan más de lo que hace falta

Cómo comprobarlo Correo, plan y fecha. Sin contraseña —se entra con un enlace de un solo uso—, sin cookies de seguimiento, sin perfiles. Las estadísticas son contadores por día: se sabe cuántos, nunca quiénes.

Privacidad

Servidores en la Unión Europea

Cómo comprobarlo La aplicación y sus datos corren en la UE. Para las herramientas que procesan texto puedes activar el interruptor de sensibilidad: entonces el texto no sale de la UE.

Planes

¿Tu empresa necesita algo más para trabajar con nosotros? Escríbenos y lo hablamos: hola@biomag.es